sábado, 19 de marzo de 2011

Things I will always remember...

Este año me tocó vivir una experiencia impresionante. Quizá para algunas personas no tenga mucho chiste, en mi caso fue algo que jamás olvidaré. Les voy a compartir mi ruta y como surgió la idea de este viaje.

La ruta:
México- Tijuana, Tijuana- Guerrero Negro, Guerrero Negro- San Diego, San Diego- Los Angeles, Los Angeles- San Diego, San Diego- Tijuana, Tijuana- México.

Hace un año Rafa le ofreció a mi mamá realizar este viaje, le dijo que se lanzara a Exportadora de Sal para conocer la salina con sus 6 mejores amigas y aprovechando que estarían allá no podían dejar de ir a visitar a las ballenas y las pinturas rupestres que son un MUST.

Yo no fui a ese viaje, no recuerdo bien la razón, pero probablemente en su momento no me pareció interesante. Mucha gente que ha tenido la oportunidad de hacerlo en las mismas condiciones y con el mismo trato que le dieron a mi mamá me ha dicho que es una experiencia que NO debía perderme, a partir de ese momento me quede con el gusanito: ¡a caray! ¿y si este año me lanzo?

Rafa era el más emocionado con la idea de que yo fuera. Así que me organice y fui. El viaje era de nuevo con las amigas de mi mamá, así que me tuve que acoplar a un grupo de señoras entre 45-55 años, cosa que la verdad no me costo trabajo, estoy acosumbrada a convivir con gente más grande que yo desde hace muchos años.

Y así fue. El miércoles 9 de Marzo a las 5 AM estabamos en la fila de Interjet listas para documentar nuestro equipaje y volar hacia Tijuana. Llegando a Tijuana nos recogieron en una camioneta y nos llevaron primero a las oficinas de Exportadora de Sal, luego a desayunar y finalmente al lugar donde tomaríamos nuestra avioneta. La avioneta era exclusivamente para nosotras. Mi fascinación comenzó a partir de ese momento.

El Capitán nos pidió que dejaramos el equipaje afuera y que regresaramos a la salita de espera mientras ellos acomodaban las maletas y terminaban de cargar de combustible la avioneta. La espera no fue mayor a 20 minutos.

Cuando despegamos yo no podía dejar de ver el paisaje, era una cosa impreisonante. El vuelo de Tijuana a Guerrero Negro es de una hora y cuarto (más, menos). Todas íbamos platicando muy a gusto. Cuando aterrizamos dos militares revisaron nuestro equipaje, al salir otra camioneta nos esperaba y nos llevó a la casa de huespedes en donde se ha hospedado Félipe Calderon (I'm not joking) cuando va con su familia a ver a las ballenas).

Es una casa acogedora en todo aspecto, desde que llegas te reciben con bombo y platillo. Te instalas en tu respectiva recámara (algunas se quedaron en la casa Mitsubishi y las demás en la principal) y sales corriendo para ir al recorrido por la salina. La misma camioneta que nos recogió nos llevo a la salina. Primero nos llevaron a una sala de juntas donde se reunen (cuando hay junta de consejo) los japoneses con los mexicanos para discutir los temas tratar durante el año. En esa sala nos dieron toooooda la explicación de como se maneja la salina.

Deben saber que es la salina más grande del mundo y es 51% mexicana y 49% japonesa (Mitsubishi). Después de que te explican como funciona Exportadora de sal, te llevan al recorrido. Yo ya estaba mesmerized desde que salimos de Tijuana, pero ver la salina es una cosa que vale la pena. Tocar la sal, ver el proceso por el que pasa, las maquinas que utilizan... es todo un espectáculo.

Hay algo en Guerrero Negro que no sé como explicarlo pero es simplemente mágico, es un lugar silencioso... pero aprendes a disfrutar ese silencio y esa paz. Al regresar de la salina a la casa de huespedes la mesa estaba puesta. La comida fue preparada por un chef. El pescado más delicioso que he probado so far, una sopa de cebolla exquisita y de postre un flan coquetisimo. Durante la cena nos informaron que el Secretario de Defensa llegaría al día siguiente por la tarde, por lo cual nosotras tendríamos que desalojar la casa e irnos a otra.

La mañana siguiente madrugamos y nos mudamos a otra casita muy coqueta. Dejamos nuestras pertenencias y nos fuimos en un barquito a ver a las ballenas. Ese barco nos dejo en medio de la nada y nos cambiamos a una lancha y de ahí estuvimos dando vueltas para convivir con tremendos mamíferos. Las señoras me comentaron que el año pasado sólo vieron a dos ballenas y sólo una se acerco pero no alcanzaron a tocarla, cosa que me desanimo un poco.

Este año paso todo lo contrario... hubo un momento en que teníamos 6 ballenas alrededor de nosotros. Había ballenas con sus ballenatos, pude tocar a dos ballenatos y a una ballena. La sensación de acariciarlos no la puedo describir, pero fue increíble estar en contacto con la naturaleza de esa forma. Parecía que nos estaban dando un show: nos cocoreaban, enseñaban la aleta, la cola, se retozaban, lo que yo les cuente se queda corto.

Fueron 3 horas de estar viendo ballenas. De regreso nos llevaron a la barcaza y de nuevo la mesa estaba puesta con vista al mar... vino tinto, tacos de kobe beef y langosta para empezar seguido de un ceviche delicioso y de postre una caja de see's candies (chocolates). El paisaje era digno de admirarse y disfrutarlo. Una vez que acabamos de comer el barco nos llevo a las dunas.

Las experiencia de las dunas fue in.creí.ble. No había nadie. Eramos 7 mujeres paseando por las dunas, recogiendo conchitas o lo que encontramos. Había huesos de ballena enormes. Yo no hice más que tomar fotos como turista intensa y loca. Después camine a paso lento... al caminar me hundía en la arena, la arena parecía talco hasta que de plano me quite los zapatos y así estuve caminando todo el recorrido.

Cuando empezó a oscurecer regresamos al barco y regresamos a nuestra nueva casa, descansamos un ratito y pasaron por nosotros para llevarnos a cenar al Malarrimo. Un restuarante local de mucha fama y en serio que vale la pena. Regresamos a hacer maleta ya que al día siguiente nuestra avioneta salía temprano hacia Tijuana.

Cuando llegamos al aeropuerto para tomar nuestra avioneta estaba saliendo el avión del Secretario de Defensa de la Fuerza Aerea Mexicana, resultó que no pudo ir a ver a las ballenas pues en el transcurso de la noche sucedió el desastre del tsunami en Japón y se suspendió toda actividad en el mar. Finalmente llegamos a Tijuana y estabamos listas para cruzar a pata por la garita de San Ysidro a San Diego... nueva experiencia para mi y vaya que es de contarse... pero eso será en otro post :)

PS: Muero por conocer La Paz! Y si, la de la foto soy yo ;D

4 comentarios:

  1. Hermosaaa!!!!
    Como estas Nena?!!ya vi que super bien, que creias?, que ya te habia olvidado?!!!nooo para nada, la verdad es que casi ya no utilizo a compu y con el mugre telefono no puedo dejar nada de comentarios, pero en fin sabes que eres de mis consentidas y que te adoro!!!awwww juro que ya prometo y prometo y nada, pero me encantaria verte y platicar las hoooras, leo tus tuits pero pues cuando te doy replay no los leees por el hecho de mi candadito del mal jajajaj pero no lo puedo uitar ya sabes, en in me da muchisimo gusto que estes pasando por experiencias tan padres como la que narras.
    Te mando millones de besos y abrazos recuerda que te quiero!!!!
    Sol

    ResponderEliminar
  2. Me encantaría haber tenido la oportunidad de visitar esos sitios! me encanta tu blog, te sigo!!!



    http://eire-designs.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  3. Hey Eire,

    Muchas gracias! SI algún día tienes la oportunidad de ir a Baja California no la pierdas! Es un lugar extraordinario en todo aspecto. Yo disfruté muchísimo mi experiencia por allá.
    Muchas gracias por leerme :)

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Sol,

    Tengo que darte follow se ma ha ido la onda du-ri-si-mo perdoname! En verdad si creí que ya te había olvidado de mi!!

    Se tee xtraña mucho, yo también espero nos podamos ver pronto para platicar como siempre hemos querido. Te mando un abrazo grande.

    ResponderEliminar